Latido Estelar es una investigación pictórica sobre el momento en que la pintura deja de ser superficie para convertirse en fenómeno lumínico. La obra explora la relación entre óleo, soporte poroso y luz natural, buscando que el color no solo sea visto, sino percibido como una energía que emerge desde el interior del lienzo.
Investigación y Proceso
Latido Estelar surge de una serie de ensayos donde la pintura fue sometida a distintas condiciones de iluminación para estudiar cómo el color responde al atravesamiento de luz natural. La investigación se centró en tres ejes: transparencia, vibración cromática y profundidad perceptiva.
Ensayos con Luz Natural
Las pruebas con luz natural fueron determinantes en el desarrollo del proyecto. La obra fue ubicada en distintos momentos del día frente a fuentes de luz solar directa e indirecta, permitiendo estudiar cómo el núcleo cromático se intensifica o se repliega según la incidencia lumínica.
Detalles Matéricos
La superficie está construida mediante capas de pigmento disperso, veladuras y acumulaciones controladas que generan microcampos de vibración.
Los poros visibles del lienzo forman parte esencial de la obra: no son defectos, sino zonas donde la luz penetra y activa la profundidad interna, creando una textura que oscila entre densidad y evaporación.
Registros de montaje y pruebas lumínicas
El montaje experimental permitió observar cómo la obra modifica su comportamiento según inclinación, distancia y altura. Estas pruebas confirmaron que la obra necesita ser pensada como dispositivo espacial.
Registros de Montaje y Proyección
Latido Estelar abre una nueva línea de trabajo que evoluciona hacia proyectos posteriores como Glaciar Latente. Si en Latido Estelar la luz pulsa como energía interior, en Glaciar Latente esa búsqueda se expande hacia atmósferas más frías y estados de transparencia mineral.
"El cuadro no permanece fijo: muta, respira, aparece y se retrae."
"La obra no representa luz; la contiene, la filtra y la activa."